
El preludio de la tragedia tuvo lugar en enero, cuando debido a un cabezal trabado, la cinta del cassette se introdujo en el mecanismo del radiograbador. Un equipo de ingenieros de la Sony, con un presupuesto de 11 millones de dólares, desmontó el aparato y logró recuperar la cinta mediante técnicas de nanotecnología y una pinza de depilar. Pero ahora creen que llegó el final.
“Se perdieron algunos compases del tema, el sonido tiene altibajos y patina la cinta. Es el comienzo del fin. El fin del cassette y de la Era Disco...” (Toshiro Masai, ingeniero)