
En sencilla ceremonia y acompañado por unos pocos amigos íntimos, el millonario terrorista finalmente dió el sí, anunció hoy la cadena de TV Al-Jazeera.
En las borrosas imágenes emitidas se ve a Osama Bin Laden, de sobria túnica marrón y corbata al tono, frente al sacerdote y sin poder ocultar la emoción del momento. Pero no se alcanza a apreciar a su pareja con detalle.
Se sabe que es su personal trainer, aunque no trascendió su sexo.
El acontecimiento no tomó de sorpresa a los analistas vinculados con el tema. Los últimos videos del saudita lo mostraban algo distraído y disperso, hasta sonriente y dicharachero. Un video directamente está dedicado a chistes sobre suegras, sin alusión a amenaza alguna.
A tal punto se esperaba este casamiento, que el propio presidente Barack Obama le envió un florero como regalo de bodas. En la tarjeta, el mandatario expresaba su "profunda alegría" por la decisión del terrorista, y su esperanza de que "el matrimonio lo haga madurar y transforme en un hombre de provecho".
El florero tenía en su interior un dispositivo GPS que fué rápidamente desactivado por personal de seguridad.
Dentro de la austeridad general de la ceremonia, llamó la atención la impactante torta de bodas, de unos dos metros de altura. Encargada especialmente a un maestro pastelero del Kurdistán, representa a dos rascacielos con incrustaciones de avioncitos de azúcar coloreada en lo alto, y duraznos en mitades como si fueran llamas.
Después del tradicional vals de los novios y el brindis, concluyó el festejo y la pareja partió raudamente en jeep hacia su luna de miel. El lugar elegido sería un exclusivo balneario situado en algún lugar de Afganistán.