
Finalmente se aprobó la ley que obliga a llamar "Mujeres Reales Ajenas A Los Parámetros De Belleza Impuestos Por La Moda" a las personas del sexo femenino antes conocidas como "gordas". Dicha ley permite también la denominación "Mujer De Huesos Grandes", aunque con reparos (según de que hueso se hable).
Sin embargo los gordos, por el momento, no están contemplados por esta disposición, y podrán seguir siendo llamados "lechones", "morsas" o "bolsas de pedos" con total impunidad y gracia.