
134 años cumplió ayer don Salustio Tricipo, considerado el hombre más viejo del mundo, por lo que fué homenajeado por toda Villa Dolores, Catamarca, localidad de donde es oriundo.
Ante la pregunta de cuál es el secreto de su longevidad, Salustio confesó no tener “la más puta idea”, y agregó que consume una damajuana de vino y 5 atados de cigarrillos por día para ver si “reviento de una vez por todas”, lo que fué recibido con risas y aplausos de los presentes. Promediando la fiesta, una joven periodista de un medio porteño le preguntó pícaramente si “todavía le gustaba mirar a las chicas por la calle”. Don Salustio, serio, respondió que “no las miro porque estoy casi ciego. Y la última vez que se me paró el nabo fué en 1949 mientras acariciaba un gato”, lo que hizo estallar en carcajadas a la multitud.A la hora del brindis, se hizo un respetuoso silencio para oír las palabras del anciano: “soy una mierda, no sirvo para nada y ya enterré hasta a mis nietos. Cambiaría mis últimos 60 años por una noche con dolor de muelas, pero teniendo 25 pirulos”, dijo mientras escupía pedazos de la torta de cumpleaños, logrando la emoción general.