
El consumo de alcohol entre los jóvenes argentinos ha subido en forma alarmante en los últimos años. Las campañas oficiales son inútiles
además de ridículas. El Impertérrito se hace cargo del problema y hace el siguiente llamamiento: ¡paren de chupar o los vamos a cagar a cintazos! Miren como quedó esta piba y tomen conciencia, carajo.
